¿Cómo puedo hacer marcadores de libros en casa?

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¿Cómo puedo hacer marcadores de libros en casa?

 

Leer es uno de los intereses más importantes que un niño puede tener, pues no solo le ayudará a incrementar sus conocimientos, expandir su vocabulario y mejorar su gramática; también le permitirá desarrollar su creatividad.

A continuación, te dejamos algunas ideas para elaborar marcadores de libros divertidos y originales, que te permitirán hacer de este hábito uno más divertido para los más pequeños de la casa.

¡Sigue leyendo!

 

Elabora marcadores para libros de forma sencilla y original

 

Si quieres evitar que tus niños pierdan el hilo de su lectura, te damos tres ideas sencillas para diseñar marcadores para libros:

 

Con paletas de helado

Este marcapáginas es muy sencillo de diseñar, solo debes asegurarte de contar con paletas de helado y materiales decorativos como pinturas, marcadores, fieltros, botones, ojos de plástico, retazos de fieltro, etc.

En primer lugar, define el tipo de diseño que quieres realizar; entre los más comunes se encuentran los de animales y para ello debes pintar la paleta acorde a la especie que escojas.

Acto seguido, procede a añadir sus detalles más característicos; por ejemplo, para hacer un cochinito es necesario que pintes la paleta de color rosa, le añadas un botón para emular su hocico, dos ojos de plástico y dos triángulos de fieltro o foami para darle un par de orejas.

En caso de que no quieras hacer algún animal, puedes optar por otro tipo de diseños; de hecho, puedes crear lápices, payasos, superhéroes, muñecas, el nombre de tus hijos o cualquier idea divertida que se cruce por tu mente.

 

Esquineros de origami

En este caso, puedes diseñar los marcapáginas con papel o con cartulina delgada. Para ello, sigue las siguientes instrucciones:

  1. Dibuja tres cuadrados (“A”, “B” y “C”), de modo que dos de ellos (“A” y “C”) coincidan con el otro (“B”) en dos de sus lados. La idea es que formen una “L” entre ellos: “A” sobre “B”, y “C” a la derecha o izquierda de “B”).
  2. Traza una diagonal en los cuadros “A” y “C” para separarlos en dos triángulos a cada uno, de modo tal que la “L” ahora luzca como la cara de un gato (“B” sería el rostro y los triángulos “A” y “C” las orejas).
  3. Dobla los triángulos (“A” y “C”) hacia dentro del cuadrado ”B” para formar un esquinero.
  4. Adhiere los triángulos “A” y “C” entre ellos con pegamento en barra y asegúrate de que el espacio entre ellos y el cuadrado quede libre, como si se tratase de un sobre… y ¡listo!

 

Una vez más, puedes ser tan creativa como quieras y optar por varias técnicas de decorado:

  • Utilizar material con patrones impresos o dibujados por ti (en este caso, procura hacerlo antes de realizar los dobleces de origami).
  • Dibujar un diseño sobre el origami ya listo.
  • Decorar el origami listo con materiales llamativos como marabú, lentejuelas, retazos de tela, entre otros.

 

 

Ganchos imantados

Finalmente, te traemos un diseño más sencillo, pues solo debes crear una figura doble y pegar dos pedacitos de imán dentro de la misma.

Ten en cuenta que, para que este diseño sea funcional, el dibujo que escojas debe permanecer unido por alguno de los extremos del dibujo.

Para ello, solo debes doblar la hoja de papel o la cartulina que vayas a utilizar, hacer un dibujo que toque el límite que funge como el pliegue del material, y recortarlo mientras permanezca doblado.

La idea es que, al abrir el doblez, se duplique el diseño realizado tal como si lo estuvieras viendo frente a un espejo y que el reflejo coincida en un punto (el propio doblez).

En este caso, puedes optar por un diseño silueteado o por una simple figura geométrica.

 

¿Qué te parecen estas ideas? ¿Intentarías alguna?


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