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Cómo trabajar las emociones con niños

 

Todos deberíamos aprender a cultivar nuestra inteligencia emocional desde que tenemos uso de razón, pero desde antes de eso, es decir, cuando aún somos muy pequeños, queda a cargo de nuestros padres esta responsabilidad.

El desarrollo de esta inteligencia es tan importante como las de otro tipo, pues al tener sentimientos debemos expresar nuestras emociones de manera sana.

Solo así crecemos como adultos saludables, pues aunque no se le preste tanta atención como a la salud física, la salud mental es indispensable para poder vivir de manera tranquila.

Existen muchas maneras de incentivar a nuestros peques a que conozcan y comprendan sus emociones, pero debemos tener en cuenta que su edad es un factor fundamental para saber de qué modo podemos ayudarlos.

 

Alternativas para desarrollar la inteligencia emocional en niños

 

Veamos algunas alternativas para el desarrollo de la inteligencia emocional, según la edad de nuestros peques:

 

0 a 3 años de edad

Durante esta etapa de su vida, tu peque se guiará mejor por los juegos, ya que es la manera en la que su cerebro trabaja su lado más curioso e ingenioso al aprender haciendo.

Para que identifique, diferencie y reconozca sus emociones, te proponemos valerte del hecho de que tu peque está en pleno desarrollo lingüístico, y aunque aún no hable perfectamente, entiende todo lo que le dices.

Es importante hablarles con mucha claridad y dejar de lado la voz infantil que hacemos inconscientemente al comunicarnos con ellos.

Esto debido a que en la vida nadie de su entorno se comunicará con ellos de esta manera, por lo que es mejor no acostumbrarlos ni volverlos esencialmente consentidos.

Al contrario, puedes enfocarte en el contenido de tus palabras. Por ejemplo, puedes expresarles lo feliz que te sientes por poder compartir con ellos, por que la comida quedó muy rica, por que hace un día soleado y pueden salir al parque, entre otros.

Otra manera de expresarles tus emociones es cantando canciones que hablen de cosas positivas mientras que haces gestos que indiquen alegría. Esto hará que te imiten y sientan que pueden ellos mismos expresar sus emociones de la misma manera.

También debes hacerlo con canciones tristes para que entiendan que es perfectamente normal sentirse así.

Por otro lado, si buscas algo que requiera manualidades, puedes elaborar rostros hechos con material escolar (cartulina, foami) que muestran expresiones de felicidad, tristeza, preocupación, miedo, vergüenza, sorpresa, entre otras, y pedirle a tu peque que escoja el rostro con el que más se sienta identificado a lo largo del día.

Cuando elija un rostro, puedes conversar acerca de esa emoción de una manera que entienda a qué se debe.

 

3 a 6 años de edad

Durante esta etapa es mucho más sencillo trabajar las emociones de los peques puesto que ya tienen mayor conciencia de algunas de ellas.

No obstante, no debes dar por sentado que al ser mayor, tu peque ya no necesita de tu ayuda para desarrollar su inteligencia emocional.

Al contrario, es el momento en el que mayor programación cerebral hay durante la infancia, por lo que necesita más que nunca de tu apoyo para interiorizar sus emociones y no darlas por sentado, lo que les sirve de base para enfrentar situaciones a lo largo de su vida.

Hoy en día es muy común que los peques se sumerjan en sus gadgets y no compartan tan seguido con sus padres.

Para que eso no pase desde tan temprano, asegúrate de nunca perder la comunicación con tus niños. Interésate en las cosas que les gustan y los emocionan, pregúntales cómo les fue en la escuela, por qué sus superhéroes favoritos lo son, hazlos partícipes de las actividades del hogar como el aseo, hornear, etc., en las que puedan interactuar contigo y expresar cómo se sienten.

Si buscas compartir una actividad más lúdica, puede funcionar hacer un sacapiojos de emociones o un dominó de emociones, con los que tus peques no solamente aprenderán sobre emociones que antes desconocían sino que tendrán un referente al momento de entender cómo se sienten ante ciertas situaciones.

Te dejamos un video para que junto a tu peque puedan hacer un sacapiojos de emociones ¡Es muy sencillo, anímate!

 

 

También te puede interesar cómo hacer el dominó de emociones, este es el video de cómo lo puedes hacer: 

 

 

6 a 12 años de edad

Estos años se caracterizan por ser el momento en el que los peques crean conciencia de las cosas que piensan, dicen y hacen.

A su vez, es cuando comienzan a relacionarse con otros niños con quienes pueden iniciar una amistad, enemistad o indiferencia.

Esto ocurre porque van desarrollando su personalidad y lidian a diario con situaciones que requieren competitividad (especialmente en la escuela), por lo que experimentan emociones positivas y negativas que quizás antes desconocían (como la euforia, la envidia y la ansiedad), por lo que es importante ayudarlos a canalizarlas.

Lo más indicado para esta etapa es que tus peques se sientan escuchados, aconsejados, pero principalmente validados.

No es correcto que des por sentado lo que piensan y sienten tus hijos; trata de ser el mejor receptor que tienen y orientarlos a que tomen sus propias decisiones basadas en el razonamiento, el respeto y la empatía.

Un buen ejemplo para guiarte es repetir aquellas dinámicas que tus padres emplearon contigo y funcionaron, y evitar aquellas que te disgustaron y te hicieron sentir perdido.

Recuerda que la idea de ser padre no es imponerte y generar miedo para que te respeten, sino que tus hijos sientan la suficiente confianza para querer tu consejo tanto si hacen algo bien como si hacen algo mal.

Ellos deben saber que cuentan contigo en todo momento.


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