Dominó

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El dominó es un juego de origen chino y que casi nunca falta en casa. Desde pequeños nos criamos viendo cómo nuestros padres lo juegan, nosotros mismos lo hemos jugado y nunca es tarde o muy temprano para que nuestros peques también jueguen una partida, pues este famosísimo y universal juego de mesa ofrece múltiples ventajas para el desarrollo cognitivo y afectivo de los niños.

Aunque no es un juego pensado necesariamente en niños, sino en jugadores de todas las edades, existen versiones de dominó infantil que les ayudan a desarrollar y/o mantener ciertas habilidades útiles para su vida. Algunas de ellas son:

  • Desarrollo psicosocial y emocional

Al ser un juego en grupo, permite que los peques se relacionen mejor con los demás, además, desarrollan paciencia, tolerancia, sana competeitividad, deducción y aceptación ante la derrota.

  • Estimula la concentración, la memoria y la lógica

Mientras más pequeño es un niño más dificultad tiene para concentrarse. Con el dominó se auto obliga a permanecer concentrado y alerta ante las jugadas de los demás, puesto que el juego requiere de especial atención para hacer la mejor jugada. Asimismo, esto permite que el niño piense con mas claridad y tome decisiones basadas en el análisis, lo que en su vida cotidiana le ayuda a resolver problemas.

  • Desarrollo psicomotor

A lo largo de la partida, el peque debe colocar las fichas en una posición específica, lo que le permite favorecer su motricidad fina.

¿Cómo se juega el dominó?

En este juego pueden participar parejas, independientes e incluso puede ser jugado por una sola persona. El objetivo es colocar por turnos las fichas, de modo que un extremo coincida con el extremo de otra ficha, con la que comparta la misma pinta; es decir, dos con dos, tres con tres, o en el caso del dominó infantil, Mickey Mouse con Mickey Mouse y Pluto con Pluto.

El juego termina cuando alguno de los jugadores se queda sin fichas, aunque podría pasar que la partida se tranque al quedar la misma pinta en ambos extremos de la secuencia de fichas que han ido colocándose en la mesa (ej. el número seis a cada extremo) y que todas las fichas que contengan seis estén ya en la mesa.

En todo caso, el jugador o la pareja de jugadores que sume menos puntos al contar las fincas que aún queden en su poder será el equipo ganador.


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